Errar es Humano pero...

¡Echarle la culpa a otro es más humano todavía!

¡Uy! ¿Viste el ruidito que hacía Juan con la lapicera? ¡¡como molestaba!! ¡Estaba insoportable! ¿No les pasó nunca algo así? ¿Se pusieron a pensar que a veces uno acusa y señala demasiado rápido? Hoy queríamos contarles sobre el fundamento de la Gnosis.

En situaciones así, como en cualquier situación que nos irrita, nos entristece, nos genera envidia o lo que sea! en realidad nosotros no estamos viendo más que un “reflejo de nosotros mismos”.
Qué queremos decir con esto, ¿que si el otro nos parece molesto nosotros somos molestos? mmm... bueno si lo quieren poner en esos términos… ¡Sí! Aunque no seamos tan literales, vamos a ver de qué se trata.

Esto en términos Gnósticos se llama “acusarse a sí mismo” y es parte de la Psicología Revolucionaria que cada uno debe aplicar en su vida si quiere mejorar o simplemente cambiar. Nos enseñan que hay en cada uno de nosotros algo que nos amarga la vida y contra lo cual necesitamos luchar firmemente…

Pongámoslo así. A veces cuando uno comenta algo que nos molesta pero al otro no le preocupa (el ruidito de la lapicera que parecía algo trágico) y ahí nos damos cuenta que no es algo OBJETIVO, sino más bien SUBJETIVO y que pertenece a nuestra forma de INTERPRETAR. Ahora si pudiéramos cambiar esa forma de interpretar que nos angustia… ¿no les parece que cambiaría la situación? Esto se debe a que nosotros vemos el mundo a través de nuestros propios “lentes” que representan nuestra interpretación. Si pudiéramos cambiarlos o simplemente quitarlos, entonces veríamos el mundo con más “claridad”, y es a esto a lo que se le llama CONCIENCIA. En tanto sigamos creyendo que la culpa es del otro por hacernos enojar siempre vamos a depender de lo que pase afuera para sentirnos bien o mal. ¡Se los dejamos picando!

¿Qué es Conocerse a Uno Mismo?

¿Alguna vez se preguntaron por qué se habla tanto del autoconocimiento?. Tal vez escuchamos varias veces esta palabra, pero no siempre tenemos claro de qué se trata. Seguramente estemos de acuerdo en que una parte de nuestros pensamientos, emociones, imaginación e instintos no surgen por nuestra voluntad y que muchas veces hasta van en contra de lo que queríamos sentir, pensar, decir o hacer. De modo que autoconocernos significa; por un lado, entender el orígen de estos pensamientos, sentimientos, etc. y dejar de sufrirlos, por el otro, simplemente modificar conductas que ya no queremos tener más.

Ahora bien, con respecto a la concentración, la intuición, la inspiración, la creatividad, ¿qué opinan? ¿Realmente existe la posibilidad de enseñar esas facultades? ¿O será que eso llega de otra forma? En principio, algunas de estas “virtudes” se pueden ejercitar a través de prácticas específicas (algunas de las cuales pueden encontrar en este blog).

Sin embargo, desarrollar estas facultades depende fundamentalmente de que aprendamos a prestarnos atención a nosotros mismos conociendo nuestros verdaderos anhelos, nuestra vocación y aquello que nos genera un verdadero disfrute interno, a nivel prácticamente espiritual.
Desde la antigüedad, los sabios de diferentes culturas nos hablan sobre la importancia de conocernos a nosotros mismos. (ver más en “qué es conocerse a sí mismo?”)

Esto implica reconocer todo lo que sucede y deja de suceder en nuestro interior: pensamientos, emociones, instintos, acciones, etc., con el objetivo de poder actuar y vivir de acuerdo a nuestra forma de comprender el mundo. Es decir, no dejarnos engañar por equivocaciones, opiniones, creencias que podemos estar arrastrando dentro de nosotros mismos. Esto se traduce, a fin de cuentas, en ser más conscientes.

Ser Uno Mismo

“Había una vez en un lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, un jardín esplendoroso con árboles de todo tipo: manzanos, perales, naranjos, grandes rosales,... Todo era alegría en el jardín y todos estaban muy satisfechos y felices. Excepto un árbol que se sentía profundamente triste. Tenía un problema: no daba frutos. -No sé quién soy... -se lamentaba-.

-Te falta concentración... -le decía el manzano- Si realmente lo intentas podrás dar unas manzanas buenísimas... ¿Ves qué fácil es? Mira mis ramas... -No le escuches. -exigía el rosal- Es más fácil dar rosas. ¡¡Mira qué bonitas son!! Desesperado, el árbol intentaba todo lo que le sugerían. Pero como no conseguía ser como los demás, cada vez se sentía más frustrado.

Un día llegó hasta el jardín un búho, la más sabia de las aves. Al ver la desesperación del árbol exclamó: -No te preocupes. Tu problema no es tan grave... Tu problema es el mismo que el de muchísimos seres sobre la Tierra. No dediques tu vida a ser como los demás quieren que seas. Sé tú mismo. Conócete a ti mismo tal como eres. Para conseguir esto, escucha tu voz interior... ¿Mi voz interior?... ¿Ser yo mismo?... ¿Conocerme?... -se preguntaba el árbol angustiado y desesperado-. Después de un tiempo de desconcierto y confusión se puso a meditar sobre estos conceptos. Finalmente un día llego a comprender. Cerró los ojos y los oídos, abrió el corazón, y pudo escuchar su voz interior susurrándole: "Tú nunca en la vida darás manzanas porque no eres un manzano.

Tampoco florecerás cada primavera porque no eres un rosal. Tú eres un roble. Tu destino es crecer grande y majestuoso, dar nido a las aves, sombra a los viajeros, y belleza al paisaje. Esto es quien eres. ¡Sé quien eres!, ¡sé quien eres!..."

Poco a poco el árbol se fue sintiendo cada vez más fuerte y seguro de sí mismo. Se dispuso a ser lo que en el fondo era. Pronto ocupó su espacio y fue admirado y respetado por todos. Solo entonces el jardín fue completamente feliz. Cada cual celebrándose a sí mismo.”

Despertando conciencia podemos descubrir quienes somos realmente. Despertando conciencia tenemos la oportunidad de recrear y expresar nuestra belleza interior en nuestra manera de pensar, sentir y actuar. Despertando conciencia podemos comprender que lo importante no es imitar, sino expresar esa particularidad individual. Despertando conciencia podemos comprender que si vivimos pendientes del “que dirán” esclavos seremos.

Errar es Humano pero...

¡Echarle la culpa a otro es más humano todavía!

¡Uy! ¿Viste el ruidito que hacía Juan con la lapicera? ¡¡como molestaba!! ¡Estaba insoportable! ¿No les pasó nunca algo así? ¿Se pusieron a pensar que a veces uno acusa y señala demasiado rápido? Hoy queríamos contarles sobre el fundamento de la Gnosis.

En situaciones así, como en cualquier situación que nos irrita, nos entristece, nos genera envidia o lo que sea! en realidad nosotros no estamos viendo más que un “reflejo de nosotros mismos”.
Qué queremos decir con esto, ¿que si el otro nos parece molesto nosotros somos molestos? mmm... bueno si lo quieren poner en esos términos… ¡Sí! Aunque no seamos tan literales, vamos a ver de qué se trata.

Esto en términos Gnósticos se llama “acusarse a sí mismo” y es parte de la Psicología Revolucionaria que cada uno debe aplicar en su vida si quiere mejorar o simplemente cambiar. Nos enseñan que hay en cada uno de nosotros algo que nos amarga la vida y contra lo cual necesitamos luchar firmemente…

Pongámoslo así. A veces cuando uno comenta algo que nos molesta pero al otro no le preocupa (el ruidito de la lapicera que parecía algo trágico) y ahí nos damos cuenta que no es algo OBJETIVO, sino más bien SUBJETIVO y que pertenece a nuestra forma de INTERPRETAR. Ahora si pudiéramos cambiar esa forma de interpretar que nos angustia… ¿no les parece que cambiaría la situación? Esto se debe a que nosotros vemos el mundo a través de nuestros propios “lentes” que representan nuestra interpretación. Si pudiéramos cambiarlos o simplemente quitarlos, entonces veríamos el mundo con más “claridad”, y es a esto a lo que se le llama CONCIENCIA. En tanto sigamos creyendo que la culpa es del otro por hacernos enojar siempre vamos a depender de lo que pase afuera para sentirnos bien o mal. ¡Se los dejamos picando!

¡La llave de la Felicidad!

Buscamos por todos lados pero... ¿dónde se perdieron? ¿dónde se escondieron? ¿dónde están? Vamos a ser felices... ¿En el futuro? ¿En las próximas vacaciones? ¿Con un mejor trabajo? ¿Cuando el clima mejore? ¿cuando los demás sean a mi gusto? ¿Cuando tenga mucha plata? …

Cuenta una leyenda...

“En una oscura y oculta dimensión del Universo se encontraban reunidos todos los grandes dioses de la antigüedad dispuestos a gastarle una gran broma al ser humano. En realidad, era la broma más importante de la vida sobre la Tierra. Para llevar a cabo la gran broma, antes que nada, determinaron cuál sería el lugar que a los seres humanos les costaría más llegar. Una vez averiguado, depositarían allí las llaves de la felicidad.

-Las esconderemos en las profundidades de los océanos -decía uno de ellos-.

-Ni hablar -advirtió otro-. El ser humano avanzará en sus ingenios científicos y será capaz de encontrarlas sin problema.

-Podríamos esconderlas en el más profundo de los volcanes -dijo otro de los presentes-.

-No -replicó otro-. Igual que sería capaz de dominar las aguas, también sería capaz de dominar el fuego y las montañas.

-¿Y por qué no bajo las rocas más profundas y sólidas de la tierra? -dijo otro-.

-De ninguna manera -replicó un compañero-. No pasarán unos cuantos miles de años que el hombre podrá sondear los subsuelos y extraer todas las piedras y metales preciosos que desee.

-¡Ya lo tengo! -dijo uno que hasta entonces no había dicho nada-. Esconderemos las llaves en las nubes más altas del cielo.

-Tonterías -replicó otro de los presentes-. Todos sabemos que los humanos no tardarán mucho en volar. Al poco tiempo encontrarán las llaves de la Felicidad.

Un gran silencio se hizo en aquella reunión de dioses. Uno de los que destacaba por ser el más ingenioso, dijo con alegría y solemnidad:

-Esconderemos las llaves de la Felicidad en un lugar en que el hombre, por más que busque, tardará mucho, mucho tiempo de suponer o imaginar...

-¿Dónde?, ¿dónde?, ¿dónde? -preguntaban con insistencia y ansiosa curiosidad los que conocían la brillantez y lucidez de aquel dios-.

-El lugar del Universo que el hombre tardará más en mirar y en consecuencia tardará más en encontrar es: en el interior de su corazón.

Todos estuvieron de acuerdo. Concluyó la reunión de dioses. Las llaves de la Felicidad se escondieron dentro del corazón de cada hombre.”

Si algo nos aburre, nos agrada, nos molesta, nos da envidia, no son más que estados que se generan por la forma en la que percibimos e interpretamos la vida. Sólo cambiando nuestro interior, sanando nuestro corazón, mejorando nuestra psicología, podemos lograr que cambia la forma en que nos sentimos en todo momento.

Por más que se sucedan los acontecimientos más esperados, espléndidos o hermosos , si en esos momentos no estamos en el estado interior apropiado, los mejores eventos pueden parecernos monótonos, sin sentido o simplemente aburridores…

¡La Clave Para Ser Rico!

EL DIAMANTE El sannyasi había llegado a las afueras de la aldea y acampó bajo un árbol para pasar la noche. De pronto llegó corriendo hasta él un habitante de la aldea y le dijo: "¡La piedra! ¡La piedra! ¡Dame la piedra preciosa!"

"¿Qué piedra?", preguntó el sannyasi. "La otra noche se me apareció en sueños el señor Shiva", dijo el aldeano," y me aseguró que si venía al anochecer a las afueras de la aldea encontraría a un sannyasi que me daría una piedra preciosa que me haría rico para siempre".

El sannyasi rebuscó en su bolsa y extrajo una piedra. "Probablemente se refería a ésta", dijo mientras entregaba la piedra al aldeano. "La encontré en un sendero del bosque hace unos días. Por supuesto que puedes quedarte con ella".

El aldeano se quedó mirando la piedra con asombro. ¡Era un diamante! Tal vez el mayor diamante del mundo, pues era tan grande como la mano de un hombre.Tomó el diamante y se marchó.

Pasó la noche dando vueltas en la cama, totalmente incapaz de dormir. Al día siguiente, al amanecer, fue a despertar al sannyasi y le dijo:

"Dame la riqueza que te permite desprenderte con tanta facilidad de este diamante".

Cuando se habla de riqueza, casi inconcientemente, se tiende a pensar en grandes cantidades de dinero o de posesiones; sin embargo, ese no es el único tipo de riqueza que existe. Posiblemente la alegría y la felicidad son las mayores riquezas que puede pretender el ser humano. Con ellas uno siente que lo tiene todo, se siente pleno.

Las manifestaciones del espíritu, no pueden ser jamás compradas con moneda. Y son patrimonio individual de cada uno, porque forman parte de nuestra forma de ser y nos distinguen...porque cada uno de nosotros puede obtenerlas a partir de diferentes cosas; a veces, la mayoría de las veces, de cosas muy simples.

Quien de lo cotidiano, de las cosas de todos los días, logra extraer la alegria y la felicidad, habrá descubierto un tesoro. Un tesoro enorme que sólo espera ser disfrutado.

Día a día debemos fortalecer nuestro interior ya que es maravilloso. Que algunos no sepan apreciarlo o valorarlo no depende de nosotros. No hay en la vida sensación más hermosa que sentir que entregamos lo mejor. Ofrecer lo mejor...dar lo mejor de nosotros está demostrando quiénes somos y cómo somos.

La riqueza y la pobreza de la gente se ven en su forma de actuar, de dar, de ofrecer...de Ser.

TIP 2 PARA LA MEDITACIÓN: PSICOANÁLISIS

Antes que nada si todavía no conocés mucho del tema te invitamos a que leas nuestro artículos sobre ¿qué es meditar? Acá te presentamos la segunda clave para ir logrando una buena MEDITACIÓN. Este tip nos invita a “indagar e investigar el origen de cada pensamiento, recuerdo, afecto, emoción, sentimiento, resentimiento, etc., conforme van surgiendo en la MENTE.” ¡Es decir Volvernos Detectives de Nuestra Mente!

¿Por qué?

En un principio hay que entender, como ya mencionamos, de que la meditación no sólo es una práctica sino un estado. Imaginémonos por un momento que estamos todo el día corriendo de un lado para el otro con preocupaciones, enojos, alegrías, etc., esto va a generar en nuestro interior determinado “estado”, sea emocional, psicológico, físico, e incluso espiritual, normalmente al estado que se genera se lo llama “estrés”.

Esto sucede principalmente porque cuando aparecen esos pensamientos, recuerdos, afectos, emociones, etc., no nos encargamos de entender concientemente por qué se originan. Queda entonces en nuestro interior una “indigestión” de tipo psicológico - emocional que allí permanece y nos incomoda o preocupa aunque no entendamos del todo por qué.

Ahora, ¿qué tiene qué ver esto con la meditación? Si acumulamos todas esas tensiones, entonces a la hora de meditar vamos a tener un estado interno desfavorable que tardaríamos mucho en revertirlo.

¿Solución?

¡¿No prestaste atención?! ¡Ya la dijimos! Indagar e investigar el origen de cada pensamiento, recuerdo, afecto, emoción, sentimiento, resentimiento, etc., conforme van surgiendo en la MENTE.

¿Cómo se hace eso? REFLEXIÓN SERENA. En esta segunda regla existe AUTO-DESCUBRIMIENTO y AUTO-REVELACIÓN.

Busquemos durante el día la serenidad. Cuando nos encontremos pensando podemos buscar el origen del pensamiento, cómo encontráramos la punta de un hilo y lo fuéramos siguiendo de vuelta al principio del mismo, entonces podríamos observar cómo se suceden las asociaciones mentales que no nos mantuvieron distraídos y aún preocupados. A través de este método podemos ir descartando la asociación mecánica. Del mismo modo podemos proceder con las emociones, recuerdos, etc. ¿Se entiende? ¡Cualquier cosa nos pueden escribir! ¡Saludos!

Foto: Pixabay.com